Neem para el medio ambiente

El Neem se está convirtiendo rápidamente en el mejor amigo de muchos agricultores alrededor del mundo, especialmente en las áreas más empobrecidas del trópico. El aceite de Neem es efectivo como insecticida, fungicida, acaricida y repelente (los insectos rehúyen nutrirse con las hojas tratadas con Neem). Como repelente, el aceite de Neem es tan efectivo que incluso un gran destructor de cosechas como la langosta del desierto prefiere morirse de hambre antes que ingerir plantas tratadas con aceite de Neem.

Como los productos de Neem son usados para el consumo humano y médico,
exponerse a Neem durante el tratamiento de las plantaciones no conlleva ningún riesgo para humanos o mamíferos. Además, no es un veneno de contacto y por eso no afecta a los insectos beneficiosos: sólo aleja a aquellos insectos que se alimentan de las plantas. Neem es biodegradable en cuestión de semanas expuesto a la luz solar o a la tierra.

Los elementos naturales que contiene Neem han demostrado que es un inhibidor alimenticio eficaz y un regulador del crecimiento de más de 200 especies de plagas de insectos, pero, sorprendentemente, no resulta tóxico para los pájaros, mamíferos, arañas, abejas y avispas, conocidos predadores de las plagas de insectos.

La implementación de prácticas agrícolas que respetan el medio ambiente es
esencial para la preservación de la calidad de vida en la tierra. Ecológicamente son prácticas que dependen menos de pesticidas químicos sintéticos y más de los métodos naturales de control de plagas, como el aceite de Neem, práctica
imperativa para mantener la productividad de la tierra y reducir la contaminación para los humanos y los animales.

En los países del tercer mundo, donde crecen los árboles de Neem, los agricultores pueden sacar sustancias rudimentarias directamente de sus semillas para el control de los insectos. Las semillas de Neem se muelen y se sumergen en agua durante toda la noche, para conseguir una disolución efectiva que protege las cosechas del ataque de insectos. Las semillas pueden obtenerse fácilmente, ya que los árboles de Neem crecen en el mismo lugar. Al hacer su propio producto para el control de insectos, el agricultor puede generar ingresos que de otra manera tendría que gastar en pesticidas comerciales. También protege su salud porque Neem no es tóxico. Neem es el método de control de insectos ideal en las áreas empobrecidas del mundo.

Después de obtener el apreciado aceite de Neem, los huesos restantes no son desperdiciados. Se utilizan, como desde hace siglos, para la protección de la tierra. La experiencia ha enseñado a los agricultores que al añadir los huesos sobrantes a la tierra, los huertos producen plantas más saludables y las plagas de insectos disminuyen.

El árbol de Neem puede salvar a millones de personas de la inanición causada por insectos que se reproducen cada vez con más resistencia a los arsenales actuales de productos tóxicos y pesticidas biológicos. Neem también puede prevenir incontables muertes y sufrimientos físicos causados por el uso de pesticidas químicos. Y lo puede hacer tanto para grandes corporaciones y agricultores en países industrializados, como para poblaciones rurales del tercer mundo. Facilitar un control contra insectos seguro, económico y eficaz, que pueda ser disfrutado por todos, es una de las virtudes más notables del árbol de Neem.

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